Pueblo U´wa marca un hito en la historia de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas en Colombia

Durante décadas, el Estado ha violado los derechos territoriales y culturales de los 115 pueblos indígenas de Colombia, demanda tras demanda, denuncia tras denuncia, alerta tras alerta, los oídos del Gobierno Nacional y de los organismos internacionales que velan por los Derechos Humanos fueron indiferentes, hasta hoy, cuando el pueblo U´wa logró ser escuchado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en una audiencia pública, en Chile, marcando de esta forma un hito en la defensa de los derechos de los pueblos ancestrales.

El pueblo o Nación U´wa, como también se les conoce, se encuentra ubicado en los departamentos de Arauca, Boyacá, Casanare, Santander y Norte de Santander, el cual viene denunciando desde el año de 1992, el otorgamiento de licencias por parte del Estado colombiano a diferentes empresas para desarrollar actividades de todo tipo económico (en especial petroleras), sin su consentimiento, las cuales han atentado no solo contra el territorio ancestral, sino contra pueblo, que ha sido catalogado por la Corte Constitucional como uno de los 36 pueblos indígenas colombianos en riesgo de extinción física y cultural.

Así, han transcurrido 25 años luchando por la defensa de la Madre Tierra y esperando ser escuchado, lo que hoy se hace tangible, cuando esperamos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos fallé a su favor, mañana 26 de abril, en el reconocimiento de la vulneración de los derechos territoriales, culturales, políticos, de acceso a la información y a la propiedad colectiva. Por ello, han solicitado sean reparados por el Estado colombiano a través de cuatro componentes: medidas de compensación, medidas de restitución, medidas de satisfacción y las garantías para la no repetición.

Desde la Secretaría Técnica Indígena de la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, queremos agradecer a la Nación U´wa por este logro en materia de Derechos Humanos, continuamos apoyándolos en su lucha y esperamos que este sea el primer paso para que los 115 pueblos indígenas en el país puedan en un futuro cercano volver a vivir pacífica y armoniosamente la Madre Tierra, sin ningún tipo de amenaza externa.