El Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos informa a la comunidad en general y a la opinión pública nacional e internacional sobre las acciones en contra de la integridad de la comunidad de la vereda La Pila en el resguardo de San Francisco por parte de la Fuerza Pública.
En la madrugada de este miércoles 12 de abril, alrededor de la 12:56 am, una unidad del Ejército, identificada como la Unidad de Operación Terrestre No.13, ingresó en la casa del comunero Germán Rivera Medina, en la vereda La Pila territorio de San Francisco, supuestamente a capturar a un miembro de un grupo armado.
En el momento del ingreso a la vivienda, un soldado le disparó en la pierna al comunero Germán Rivera, hiriéndolo de gravedad. Estando herido, fue atado por las manos y los soldados trataron de trasladarlo hasta la carretera para llevárselo. La familia del comunero que se encontraba en la misma casa explicó a los soldados que él no era la persona que decían estar buscando e identificaron al comunero con su cédula de ciudadanía. Aun así, los soldados insistieron en su intento de capturarlo.
La comunidad, alertada por el disparo y la discusión, llegó a la casa de los hechos y evitó que los soldados se llevaran al comunero Germán Rivera. De manera colectiva se increpó a los soldados para que se identificaran y se les mantuvo retenidos hasta que llegaran las autoridades para hacer la investigación correspondiente y se levantaran las pruebas. La comunidad mantuvo la calma incluso frente a los numerosos disparos que hicieron los soldados en sus intentos de intimidación.
El comunero fue trasladado al hospital del municipio para que atendieran sus heridas. La unidad militar implicada en este ataque fue protegida por la comunidad en el sector de La Pila, mientras hacía presencia la Personería Municipal.
Rechazamos todos los hechos de violencia que persisten en los territorios y que siembran las desarmonías territoriales. La defensa y cuidado de la vida son principios de nuestro proceso organizativo. Exigimos el respeto a la vida y la tranquilidad de los comuneros, así como el cese de todas las acciones bélicas en los territorios indígenas por parte de todos los actores armados.
