La CDDHHPPII Acompañó al Pueblo Emberá Katío del Alto Sinú en la Visita de Verificación y Asistencia Humanitaria
La Secretaría Técnica Indígena de la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (CDDHHPPII), se desplazó hasta el municipio de Tierralta, departamento de Córdoba, para llevar a cabo la Visita de Verificación y Asistencia Humanitaria en la Comunidad Koredó, Resguardo Indígena Emberá Katío del Alto Sinú, junto con la Coordinación de Derechos Humanos de Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia – Gobierno Mayor. La Comunidad Koredó se encuentra en Río Sinú, integrada por una población aproximada de 146 personas que se autorreconocen como milenarios, porque habitan estas tierras desde antes de la Conquista. Culturalmente, los Emberá Katío se caracterizan por utilizar la jagua no solo como pintura facial y corporal que embellece el cuerpo, sino también para protegerse de enfermedades y fortalecer a los bebés. A su vez, conservan la lengua materna y la medicina tradicional. Para llegar a la Comunidad Koredó es necesario desplazarse hasta Puerto Frasquillo, ubicado a 40 minutos aproximadamente de Tierralta. Es un lugar estratégico por la comercialización de productos y la movilización de pasajeros que habitan en las riberas del Río Sinú. Desde allí, se debe transitar en balsas de madera, usadas como medio de transporte para llevar cargas pesadas con alimentos o equipajes y pasar por la Hidroeléctrica Urrá I, posteriormente por la cuenca del río Sinú, hasta llegar a una parte del territorio conocido como Nudo de Paramillo.La soberanía alimentaria es variada y esta basada en la siembra de yuca, arroz, maíz, plátano y ñame, al igual que la cría y cuidado de cerdos, gallinas, patos y aves de corral como pavos, la cual está a cargo de las mujeres. La comunidad de Koredó son agricultores, pescadores y cazadores de animales silvestres como: la guartinaja, venado, armadillo, ñeque, saíno, danta, iguana y jabalí, aunque su principal proteína es el pescado. La Visita de Verificación y Asistencia Humanitaria contó con la participación de las comunidades Koredó, Changarra, Zambudó, Mongaratatadó, Zorandó y Jaizarituma del Río Sinú, tuvo como propósito dinamizar espacios que aporten al proceso de fortalecimiento cultural y la dignificación de sus derechos a partir de la recuperación de sus tradiciones y saberes ancestrales. De igual manera, la identificación de vulneraciones de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) y las rutas de reparación colectiva, entre otros. La Secretaría Técnica de la CDDHHPPII participó en los escenarios de diálogo dispuestos por el pueblo Emberá, donde denunciaron los conflictos que tienen con algunas familias campesinas, debido al control territorial que ejercen con la instalación de talanqueras para prohibir el paso. Por otra parte, la presencia y dominio territorial de los grupos armados ilegales no le permiten a la comunidad transitar de noche, pescar, ni talar árboles, principal fuente de financiación. Y aunque las comunidades luchan y resisten por mantenerse en el territorio, los conflictos han aumentado, incluso los enfrentamientos entre los grupos armados y el Ejército Nacional de Colombia ponen en riesgo la vida e integridad del pueblo. En la última década, los cultivos de coca en territorios ancestrales se han incrementado significativamente. Según la comunidad, colonos de departamentos como Barranquilla, Cali, Bogotá y Medellín, llegan al Alto Río Sinú para trabajar como cultivadores. “Se estima que aproximadamente el 30% de los ingresos económicos de la región se dan por el cultivo de coca”, expresó una autoridad Emberá. Contexto Con la construcción de la Hidroeléctrica Urrá I fueron inundadas 7.412 hectáreas del Parque Natural Nudo del Paramillo, ocasionando el desplazamiento de familias enteras, entre comunidades indígenas y pescadores de la zona, hacia las ciudades de Tierralta y Montería. Los líderes fueron asesinados por grupos paramilitares, y como lo afirmó una autoridad Emberá, “niños y jóvenes suicidándose por la presión de los grupos armados en su territorio”. Esta hidroeléctrica también acabó con la mayoría de economías locales y, por consiguiente, con las formas tradicionales de vida de las comunidades que allí vivían. Para los Emberá Katío el proceso de indemnización realizado por la Empresa, con tan solo una parte de la comunidad, ocasionó el desarraigo territorial y el abandono de las formas tradicionales de trabajo en el territorio (Jaramillo, 2011). El impacto fue devastador y muchas familias tuvieron que adaptarse a una nueva forma de vida. Peticiones Dentro de las principales necesidades expuestas por la comunidad, se encuentra la construcción de un centro educativo integral en bachillerato en el territorio, transporte fluvial que permita el traslado de las personas cuando se presente una emergencia, la construcción de un centro de salud con enfoque diferencial y acompañamiento de un médico occidental y tradicional. Además del fortalecimiento de la Guardia Indígena, agua potable o apta para el consumo, constitución, ampliación y saneamiento del Resguardo Emberá Katío del Alto Sinú, entre otros. Durante décadas, los Emberá Katío han emprendido diferentes luchas por preservar su identidad, saberes, tradiciones, cultura y territorio. A pesar de la difícil situación, se esfuerzan por mantener una relación armónica con la tierra, el territorio y la cosmogonía, como parte fundamental de los procesos de resistencia y supervivencia como pueblo.



